Todo lo que debes saber sobre las muelas del juicio, ¿qué son? ¿qué hacer cuando salen?

Todo lo que debes saber sobre las muelas del juicio, ¿qué son? ¿qué hacer cuando salen?

Las muelas del juicio o cordales son los últimos molares en aparecer, normalmente al final de la adolescencia. Aunque estos dientes no suponen ninguna molestia cuando están libres de infección y correctamente alineados, con frecuencia representan un problema para nuestra salud bucodental y se hace aconsejable su extracción.

Suelen ser motivo de consulta en la clínica a diario, un gran porcentaje de pacientes ha tenido alguna vez molestias en estos dientes. Es frecuente observar cordales retenidos y esto puede provocar dolor y daños en dientes contiguos. Y es que, la función de las muelas cordales o del juicio han evolucionado al largo del tiempo, convirtiéndose ahora en dientes de poca utilidad.

¿Qué son las muelas del juicio?

Exactamente, las conocidas como muelas del juicio representan el tercer molar, también llamado cordal. Habitualmente existen 4 cordales, dos en el maxilar superior y dos en el maxilar inferior, y aparecen en último lugar en la boca. Suelen salir entre los 17 y 26 años, aunque pueden aparecer en edades más tempranas o mucho más adelante o incluso no hacerlo nunca, quedando retenidas en el hueso maxilar.

Se llaman muelas del juicio ya que a la edad en que aparecen, las personas tienen supuestamente  un juicio más desarrollado y completo que cuando aparece el resto de la dentición definitiva.

Este tipo de molares servían a nuestros antepasados para masticar cualquier tipo de alimento duro: carnes, raíces… En la actualidad nuestra dieta es mucho más blanda, nuestros maxilares ya no se desarrollan como antes. Por eso, estos dientes pueden no tener espacio para erupcionar, quedando retenidos y no realizando la función por la que existieron en tiempos pasados.

¿Qué hacer cuando salen?

En ocasiones las muelas del juicio erupcionan perfectamente y no presentan ninguna amenaza. En otras, su retirada presenta más riesgos para el paciente que su propia conservación. En esos casos recomendamos no extraerlas y vigilarlas periódicamente para confirmar que no es necesario cambiar de criterio.

Sin embargo, es más habitual que la propia erupción dental produzca molestias y/o que la falta de espacio o la imposibilidad de colocarse produzcan inflamación generando dolor y molestias en el paciente.

muelas del juicio

A medida que las muelas del juicio vayan emergiendo a través de tus encías, debes acudir a tu dentista de confianza para vigilar la presencia de los siguientes síntomas en tu boca:

  • Muelas del juicio que no están en la posición correcta pueden dejar que la comida quede atrapada. Esto da a las bacterias causantes de la caries oportunidad de crecer.
  • Muelas del juicio que no emergen adecuadamente, lo que puede dificultar el uso de seda dental entre las muelas del juicio y los molares adyacentes.
  • Muelas del juicio que han salido parcialmente pueden dar oportunidad a las bacterias de entrar en las encías e incitar infecciones. Esto asimismo puede causar dolor, hinchazón y rigidez en la mandíbula.
  • Muelas del juicio que no tienen sitio para salir pueden causar que los dientes vecinos se apiñen o se dañen.
  • Una muela del juicio que está incrustada puede formar un quiste en o cerca de la muela impactada. Esto puede dañar las raíces de los dientes adyacentes o destruir el hueso que sujeta tus dientes.

Extracción de las muelas del juicio, ¿cuándo es necesario?

Si se considera necesaria la extracción, la posición y estado de estos molares será el factor decisivo a la hora de determinar la dificultad de la intervención. Si han salido totalmente a través de la encía, el grado de dificultad será menor que en el caso de que estén bajo esta y totalmente sumergidas dentro del hueso maxilar.

En todos los casos, la intervención se realiza con anestesia local y, en ocasiones, con sedación profunda. Recuerda que si esta situación te genera miedo o ansiedad disponemos de un tratamiento innovador, la sedación consciente, que hará el proceso más sencillo y cómodo para ti.

La recuperación dependerá del grado de dificultad de la operación, pero es normal que los primeros tres primeros días tras la intervención tengas la cara algo inflamada y aparezca algún cardenal en la zona de la cara o cuello próxima a la muela extraída. Pasados unos días tras la extracción de las muelas del juicio, haremos una revisión para evaluar el estado y la correcta cicatrización de la zona tratada.

Revísalas en Dental Class

Sólo hay una forma de saber si es necesario extraer tus muelas del juicio o no con profesionalidad y precisión: que vengas para una primera revisión gratuita a nuestra clínica. Te haremos una exploración bucodental, una radiografía panorámica y podremos averiguar si es conveniente y de serlo cual es la mejor forma para que las muelas del juicio no te supongan ningún problema.

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