¿Por qué sangran las encías con el cepillado? Causas y cómo evitarlo
Seguro que te ha pasado alguna vez. Estás lavándote los dientes y, al enjuagarte, ves sangre en el lavabo. Muchas personas piensan que es normal, que es porque sus encías están sensibles o que se han cepillado muy fuerte, pero, en realidad, si tus encías están sanas no deberían sangrar.
Si últimamente has notado que tus encías están más rojas de lo normal o te sangran con facilidad, desde Dental Class te explicamos las causas principales y cómo puedes solucionarlo.
CAUSAS PRINCIPALES
Lo más probable es que tus encías estén inflamadas si te sangran durante el cepillado, pero ¿a qué se debe esa inflamación? Estas son los motivos más habituales:
- GINGIVITIS Y ACUMULACION DE PLACA: durante el día, las bacterias y los restos de comida forman placa sobre los dientes. Si esta no se elimina bien con el cepillado, se va endureciendo y se convierte en sarro, el cual irrita mucho las encías, inflamándolas, enrojeciéndolas y haciendo que sangren con cualquier roce.
- CEPILLADO MUY AGRESIVO: frotar más fuerte o utilizar cepillos con cerdas duras no significa que se vaya a limpiar más. En realidad, lo que va a pasar es que las encías se van a dañar, provocando heridas y sangrado. Por eso, el cepillado debe ser suave.
- OTRAS CAUSAS: los cambios hormonales o el estrés pueden hacer que las encías estén más sensibles y, por lo tanto, haya más posibilidades de que se inflamen.
EL MITO “SI ME SANGRA, MEJOR NO CEPILLO ESA ZONA”
Cuando a un paciente le sangra la encía, su primer pensamiento es no pasar el cepillo por esa zona para no hacerse más daño. Pero, la realidad, es que si se deja de cepillar se acumulará más placa, lo que supondrá más inflamación y, por lo tanto, más sangrado.
La clave no es dejar de cepillar, sino utilizar la técnica y las herramientas correctas.

¿QUÉ HACER PARA QUE DEJE DE SANGRAR?
El objetivo es reducir la inflamación para que la encía vuelva a estar sana. Estos 3 pasos son fundamentales para ello:
- USAR CEPILLOS CON CERDAS MÁS SUAVES: si usas un cepillo duro o medio y te sangran las encías, mejor utiliza uno con cerdas suaves. Limpian igual de bien, pero respetan más las encías, sobre todo si están inflamadas. (Recuerda realizar movimientos circulares y suaves, desde la encía hasta el diente y sin frotar con fuerza).
- USAR HILO DENTAL O CEPILLOS INTERDENTALES: los cepillos normales no llegan a limpiar bien el espacio que hay entre un diente y otro, lugar donde más placa y bacterias se acumulan. Por eso, debes usar hilo dental o cepillos interdentales al menos una vez al día, preferiblemente por las noches. De esta forma te aseguras de que la encía no se va a inflamar en esas zonas.
- REALIZAR UNA LIMPIEZA: si la placa lleva tiempo acumulándose y se endurece formando sarro, no podrás quitártelo en casa, aunque empieces a cepillarte muy bien. Solo se podrá retirar en el dentista, realizando una limpieza. Después de ella, la encía dejará de estar irritada y el sangrado desaparecerá.
¿CUÁNDO VISITAR AL DENTISTA?
Si un día te cepillas más fuerte porque tienes prisa, es normal que las encías sangren. Pero si ese sangrado es diario o se acompaña de mal aliento, sensibilidad al frío… es momento de acudir a un experto.
Si la gingivitis no se trata a tiempo, puede convertirse en una periodontitis, que afecta al hueso que sujeta el diente y que puede llegar a provocar su caída.
En Dental Class somos especialistas en el cuidado de tus encías. Si tienes dudas o quieres hacerte una revisión, pide tu cita y nos aseguraremos de que todo esté correcto. ¡Te esperamos!
