¿Te duelen los dientes al comer ciertos alimentos? Causas de la sensibilidad dental y cómo solucionarlo

¿Te duelen los dientes al comer ciertos alimentos? Causas de la sensibilidad dental y cómo solucionarlo

Seguro que alguna vez te ha pasado: estás bebiendo algo, ya sea frío o caliente, comiendo un helado… y sientes un calambre o pinchazo que te recorre el diente. ¿A qué se debe esto?

Es una de las consultas más habituales en clínica dental, ya que muchas personas conviven con esta molestia sin saber realmente cuál es su origen ni cómo solucionarlo.

Bajo el esmalte del diente se encuentra la dentina, que está conectada al nervio directamente. Si el esmalte está desgastado o la encía se retrae, el frío o el calor llegan al nervio de forma directa, lo que causa esa sensación tan desagradable y dolorosa.

¿Por qué aparece la sensibilidad dental?

    Las causas principales por las que se pierde esa protección son:

    • Cepillado muy agresivo: frotar muy fuerte o usar cepillos de cerdas duras desgasta el esmalte y hace que la dentina quede descubierta. ¡Recuerda que el cepillado debe ser suave!
    • Alimentos y bebidas muy ácidas: beber muchos refrescos, zumos cítricos o bebidas carbonatadas de forma habitual hace que la capa que protege al diente se debilite.
    • Bruxismo: apretar o rechinar mucho los dientes, en especial por la noche, desgasta el diente.
    • Retracción de encías: la mayoría de las veces, esto lo causa la gingivitis, y la raíz del diente queda expuesta, por lo que no hay esmalte que proteja esa zona.
    • Caries o empastes en mal estado: una caries es un agujero en el esmalte y, si no se trata adecuadamente, el agujero llega a la dentina y causa sensibilidad. También pasa lo mismo si un empaste antiguo se rompe o se desgasta.
    • Tras un blanqueamiento dental: es común sentir cierta sensibilidad después de un tratamiento de este tipo, pero desaparece a los pocos días por sí solo.

    Además, hay que tener en cuenta que la sensibilidad no siempre aparece de repente. En muchos casos es progresiva, y pequeñas molestias que se ignoran al principio pueden ir aumentando con el tiempo si no se corrige la causa.

    Los remedios que no funcionan para la sensibilidad dental

      Muchas personas suelen buscar soluciones rápidas en Internet, casi nunca suele ser una buena idea.

      Se deben evitar los remedios caseros, por ejemplo, frotar los dientes con bicarbonato o limón, ya que son muy abrasivos y ácidos y rayan el esmalte. Por lo tanto, aunque pienses que lo estás arreglando, en realidad lo empeoras.

      También es importante evitar cambios constantes de productos sin recomendación profesional, ya que no todas las pastas o tratamientos sirven para todos los casos de sensibilidad.

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      ¿Cómo se puede aliviar?

      • Desde casa: utiliza un cepillo de dientes con cerdas suaves para no seguir dañando la encía. Además, debes acompañarlo con una pasta de dientes y un colutorio específicos para dientes sensibles. Estos productos tienen ingredientes que consiguen bloquear el dolor.
      • En el dentista: a veces, arreglarlo desde casa no es suficiente y hay que acudir a profesionales. En la clínica se aplicarán tratamientos para fortalecer el esmalte, se harán empastes para cubrir las raíces de los dientes afectados por la retracción de las encías o se creará una férula de descarga si el problema procede porque tienes bruxismo

      En algunos casos, un diagnóstico precoz permite aplicar soluciones sencillas y evitar tratamientos más complejos en el futuro.

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      No te resignes a comer por un solo lado de la boca o a evitar los helados o las bebidas.

      En Dental Class te hacemos una revisión para descubrir qué es lo que causa tu sensibilidad y te damos la solución más eficaz y duradera.

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        ¿Cómo afecta el estrés a la salud bucal? Relación con el bruxismo

        ¿Cómo afecta el estrés a la salud bucal? Relación con el bruxismo

        El estrés se ha convertido en uno de los grandes enemigos silenciosos de nuestra salud general. La vida moderna, llena de responsabilidades, preocupaciones y ritmo acelerado, tiene consecuencias físicas y emocionales. Lo que muchas personas no saben es que también puede afectar de forma directa a la salud bucodental, provocando problemas que van más allá del mal aliento o de una higiene descuidada. Uno de los trastornos más comunes relacionados con el estrés es el bruxismo.

        El estrés y sus efectos en la boca

          El estrés crónico impacta en nuestro cuerpo de múltiples maneras. Cuando estamos estresados, el organismo libera hormonas como el cortisol, que afectan al sistema inmunológico, a la digestión, al sueño… y sí, también a la salud bucal. Algunos de los efectos más comunes del estrés en la boca incluyen:

          • Boca seca (xerostomía): el estrés puede reducir el flujo salival, lo que dificulta la limpieza natural de la boca. Esto incrementa el riesgo de caries, infecciones y mal aliento.
          • Encías inflamadas o sangrantes: el debilitamiento del sistema inmunológico favorece la aparición de enfermedades periodontales.
          • Aftas o llagas bucales: muchas personas desarrollan aftas cuando atraviesan períodos de ansiedad o tensión.
          • Descuido en la higiene dental: cuando se atraviesan momentos de estrés, a veces se descuida la rutina de cepillado, lo que también contribuye a una mala salud oral.
          • Hábitos nocivos: fumar más, morderse las uñas o abusar del azúcar como vía de escape emocional también afectan directamente a la salud de dientes y encías.

          Pero si hay un problema que destaca por su estrecha relación con el estrés, ese es el bruxismo.

          ¿Qué es el bruxismo?

            El bruxismo es una parafunción oral que consiste en apretar o rechinar los dientes de manera inconsciente, generalmente durante la noche, aunque también puede ocurrir durante el día. Este hábito, que a menudo pasa desapercibido, tiene consecuencias importantes para la salud dental y general del paciente.

            Se estima que entre un 20% y un 30% de la población sufre bruxismo, siendo más frecuente en adultos jóvenes y personas sometidas a altos niveles de estrés.

            Causas del bruxismo: el papel del estrés

            Aunque existen múltiples factores que pueden originar el bruxismo (como problemas de alineación dental, trastornos del sueño o consumo de ciertos medicamentos), el estrés emocional y la ansiedad son las causas más frecuentes.

            Cuando una persona vive bajo tensión constante, es habitual que acumule esa energía en forma de tensión muscular. Esta tensión puede trasladarse a la mandíbula, generando el hábito inconsciente de apretar los dientes incluso cuando no hay necesidad de hacerlo.

            Consecuencias del bruxismo

            El bruxismo no solo desgasta los dientes. A continuación, algunas de las consecuencias más frecuentes:

            • Desgaste dental prematuro: el roce constante entre los dientes puede deteriorar el esmalte, aumentando la sensibilidad y el riesgo de caries.
            • Dolores musculares y articulares: es común que los pacientes con bruxismo sufran dolor en la mandíbula, el cuello o incluso dolores de cabeza frecuentes.
            • Problemas en la articulación temporomandibular (ATM): esta articulación se ve sobrecargada, pudiendo provocar bloqueos, chasquidos o dificultad para abrir la boca.
            • Alteración del sueño: el rechinar de dientes puede ser tan fuerte que interrumpe el sueño del paciente o de su pareja, lo que agrava aún más el estrés.
            • Fisuras o fracturas dentales: con el tiempo, los dientes pueden sufrir grietas e incluso fracturarse.

            ¿Cómo se puede tratar el bruxismo?

            El tratamiento del bruxismo debe abordarse de manera integral, ya que es un trastorno multifactorial. Algunas de las soluciones más comunes incluyen:

            • Férula de descarga: este dispositivo a medida se coloca en la boca durante la noche y evita el contacto directo entre los dientes, protegiéndolos del desgaste.
            • Terapias antiestrés: técnicas como el yoga, la meditación, el mindfulness o la psicoterapia pueden ayudar a reducir la ansiedad y controlar mejor las emociones.
            • Fisioterapia o masajes en la zona mandibular: para aliviar el dolor y la tensión muscular.
            • Revisión y corrección dental: en algunos casos, una mala alineación de los dientes puede agravar el bruxismo, por lo que puede recomendarse ortodoncia o rehabilitación dental.
            • Hábitos saludables: dormir adecuadamente, mantener una alimentación equilibrada y evitar estimulantes como la cafeína o el alcohol por la noche también ayudan a disminuir los episodios de bruxismo.
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            ¡Ven a Dental Class!

              El estrés no solo se refleja en tu estado de ánimo o en tu cuerpo, sino también en tu sonrisa. El bruxismo es una de las principales consecuencias del estrés en la salud bucodental, y puede tener efectos importantes si no se trata a tiempo.

              Si notas que te levantas con dolor mandibular, tienes dolores de cabeza sin explicación o sientes que tus dientes están más sensibles o desgastados, no lo dejes pasar. En Dental Class estamos para ayudarte a proteger tu salud oral, mejorar tu calidad de vida y, por supuesto, cuidar de tu sonrisa incluso en los momentos más tensos.

                Sensibilidad dental: tratamiento, causas y cómo prevenirla

                Sensibilidad dental: tratamiento, causas y cómo prevenirla

                La sensibilidad dental es un problema común que afecta a muchas personas y puede causar molestias y malestar en la vida diaria. ¿Tienes sensibilidad dental? En este artículo resolveremos algunas de las dudas más habituales.

                La sensibilidad dental es la sensación de dolor intenso y transitorio que se manifiesta por la exposición de la parte interna del diente al exterior. Suele aparecer por el contacto con alimentos o bebidas calientes, frías y dulces o incluso por ejercer presión sobre la pieza dentaria.

                En Dental Class, entendemos la importancia de abordar esta condición para mejorar tu bienestar. Por ello, vamos a explorar las causas de la sensibilidad dental, los tratamientos disponibles y te proporcionaremos consejos para prevenirla. Si sufres de sensibilidad dental, te invitamos a pedir cita previa en nuestra clínica dental en León, donde nuestro equipo de expertos estará encantado de ayudarte.

                Causas de la sensibilidad dental

                La sensibilidad dental puede ser causada por varias razones, entre las cuales se incluyen:

                • Esmalte desgastado: el desgaste del esmalte dental puede exponer la capa interna del diente, llamada dentina, que contiene pequeños túbulos que están conectados a los nervios. Estos túbulos permiten que los estímulos externos, como alimentos o bebidas frías, calientes, ácidas o dulces, lleguen a los nervios, causando sensibilidad.
                • Encías retraídas: la recesión de las encías puede dejar al descubierto las raíces de los dientes, que son más sensibles que el esmalte. La exposición de las raíces puede ocurrir debido a enfermedades de las encías, cepillado dental agresivo o bruxismo.
                • Caries dentales: las caries pueden afectar la capa externa del diente y exponer la dentina, lo que resulta en sensibilidad dental.
                • Tratamientos dentales: ciertos procedimientos dentales, como el blanqueamiento dental, la colocación de ortodoncia o la limpieza dental profunda, pueden causar sensibilidad temporal.

                Tratamientos disponibles para la sensibilidad dental

                En Dental Class, ofrecemos una variedad de tratamientos para abordar la sensibilidad dental. Algunas opciones incluyen:

                • Uso de pastas dentales desensibilizantes: existen pastas dentales especialmente formuladas para reducir la sensibilidad dental. Estas pastas contienen ingredientes como el nitrato de potasio o el fluoruro de estaño, que ayudan a bloquear los túbulos dentinarios y disminuir la sensibilidad.
                • Aplicación de barnices o geles de flúor: el flúor fortalece el esmalte dental y puede ayudar a reducir la sensibilidad. Nuestros dentistas pueden aplicar barnices o geles de flúor en la clínica para ayudar a fortalecer tus dientes y disminuir la sensibilidad.
                • Selladores dentales: los selladores son recubrimientos protectores que se aplican en las superficies masticatorias de los dientes para prevenir la exposición de la dentina y reducir la sensibilidad dental.
                • Tratamiento de conducto radicular: en casos más graves de sensibilidad dental causada por daño en el nervio dental, puede ser necesario realizar un tratamiento de conducto para eliminar la fuente del dolor y aliviar la sensibilidad.

                Prevención de la sensibilidad dental

                Para prevenir la sensibilidad dental y mantener una buena salud bucal, considera seguir estos consejos:

                • Utiliza un cepillo de dientes de cerdas suaves y cepíllate los dientes con movimientos suaves y circulares.
                • Usa una pasta dental diseñada específicamente para dientes sensibles y evita las pastas con alto contenido de abrasivos.
                • Limita el consumo de alimentos y bebidas ácidas, como cítricos, refrescos carbonatados y alimentos con alto contenido de azúcar.
                • Evita el cepillado dental inmediatamente después de consumir alimentos o bebidas ácidas.
                • Utiliza hilo dental regularmente para mantener una buena higiene oral y prevenir problemas periodontales que puedan causar sensibilidad.

                Desde Dental Class podemos ayudarte

                La sensibilidad dental puede afectar tu calidad de vida, pero existen tratamientos disponibles para aliviar el malestar y mejorar tu bienestar. En Dental Class, estamos comprometidos a brindarte la mejor atención y soluciones personalizadas para tratar la sensibilidad dental.

                Si experimentas sensibilidad dental, te invitamos a pedir cita previa en nuestra clínica en León para que nuestro equipo de profesionales evalúe tu caso y te brinde el tratamiento adecuado. No dejes que la sensibilidad dental te impida disfrutar de una sonrisa saludable y sin molestias. ¡Te esperamos en Dental Class!

                ¿Qué es el sarro? ¿Por qué es importante tenerlo controlado para tu salud bucodental?

                ¿Qué es el sarro? ¿Por qué es importante tenerlo controlado para tu salud bucodental?

                Seguro que ya has escuchado esta palabra y tienes una ligera idea de lo que es, pero ¿sabes que puede llegar a producir la caída de los dientes? No te asustes no es algo que vaya a pasarte de un día para otro, pero hay que tener cuidado. 

                Su nombre técnico es cálculo dental, aunque seguramente la palabra sarro sea más familiar. 

                Se trata de una acumulación de bacterias y minerales en las encías, dicha acumulación se endurece y es cuando se le da el nombre de cálculo dental o sarro. No se trata de simple suciedad que pueda eliminarse con un cepillado, pues son impurezas que llevan tiempo almacenándose.

                ¿Qué ocurre si no se elimina el sarro?

                Los problemas que puede generar son graves, destacan la gingivitis y la periodontitis o piorrea, siendo estas dos de las enfermedades más comunes en las encías,  y como se menciona en ese artículo y al principio de este, son de las causas principales de pérdida de los dientes en la edad adulta.

                ¿Cómo puedo evitar su formación?

                Durante el día los dientes se van ensuciando de forma inevitable, generando una placa en ellos que al principio es inofensiva, el problema es que su acumulación forma sarro en apenas 24h.

                Conociendo su causa la prevención es muy sencilla, se trata de mantener una higiene bucal periódica, constante y suficiente; cepillado tres veces al día y uso de enjuague bucal, especialmente tras la ingesta de alimentos con gran cantidad de azúcar, bebidas gaseosas, tabaco o alcohol entre otras, ya que son ejemplos de sustancias que alteran el pH de la saliva. De esta manera se evita la acumulación de bacterias.

                Pero, ¿qué hay que hacer una vez ya se ha dado la formación de sarro?

                Algunas fuentes poco fiables pueden recomendarte el uso de bicarbonato y limón para su eliminación, pero esto es muy peligroso dado que desgasta el esmalte de los dientes, hay que tener cuidado con la información que se obtiene de la red. 

                El uso de bicarbonato puede prevenir la aparición de bacterias, pero nunca junto a limón y siempre es más recomendable un enjuague bucal destinado para ese uso.

                Lo mejor que se puede hacer es acudir al dentista, la eliminación es una técnica muy común y fácil de realizar, se emplean herramientas de raspado dental o dispositivos ultrasónicos que limpian en profundidad, la recomendación es una limpieza dental anual, la cual es importante no retrasar para no incurrir en los problemas mencionados al principio del texto, cuyas consecuencias ya se ha visto que son más graves. 

                Ven a vernos para mantener controlado el sarro

                Ahora que te has informado de los problemas, pero sobre todo de las soluciones, recuerda llevar una higiene dental diaria y pide cita en la clínica para realizar esa limpieza anual, puede salvarte de dolores de cabeza (y de encías).

                Ven a vernos para cualquier duda.

                Problemas dentales más comunes que tratamos en Dental Class (parte 1)

                Problemas dentales más comunes que tratamos en Dental Class (parte 1)

                Existe una amplia variedad de problemas y afecciones que pueden afectar a la salud de nuestros dientes y encías. Aunque son muy diversos, hay algunos que tienen una alta prevalencia entre la población, o son, simplemente, aquellas que son más proclives a desarrollarse en algún momento de nuestra vida. Todos y cada uno de estos problemas, si no se frenan a tiempo, pueden causar consecuencias, y algunas de ellas muy nocivas para nuestra salud en general.

                Conocer estas posibles afecciones dentales más comunes y sus causas, puede ser de gran ayuda en su prevención. Por eso, en Dental Class vamos a hacer dos artículos enumerando algunas de las enfermedades dentales más comunes, y cómo prevenirlas o curarlas. En esta primera parte hablaremos de las caries, las enfermedades de las encías y la sensibilidad dental. ¡Vamos allá!

                Caries: problemas dentales comunes

                Se estima que las caries afectan al 90% de la población mundial, así que no resultaría extraño que ya la hayas padecido en alguna ocasión. Las caries son lesiones producidas por la acción corrosiva de las bacterias bucales, que destruyen los tejidos del diente. Debido a esa afectación, es necesario un tratamiento profesional para eliminar la infección, detener el proceso de la enfermedad y sellar el diente.

                Pueden desarrollarse a cualquier edad, a partir del momento en que empiezan a erupcionar los primeros dientes de leche. Su aparición se relaciona directamente con la higiene oral, así que la forma más eficaz de prevenir las caries es manteniendo unas adecuadas rutinas de limpieza diaria, así como las limpiezas dentales profesionales periódicas. Aunque hay algunas personas que tienen mayor predisposición genética a padecer caries, se trata de un factor que influye en menor medida.

                Enfermedad de las encías: Gingivitis y Periodontitis o Piorrea

                Las más habituales son las que se conocen cómo enfermedades periodontales y son una de las principales causas de la pérdida de dientes en adultos. Destacamos dos:

                Gingivitis: Se presenta como una inflamación de las encías que las hace sangrar a veces de manera espontánea o cuando nos cepillamos los dientes. Se trata de una infección de la encía y se produce principalmente por acción de las bacterias que se acumulan sobre los dientes y las encías, formando una fina capa conocida como placa dental. También puede producir mal aliento y si no se cura, pasará a ser una periodontitis.

                La periodontitis o piorrea: Sucede cuando la gingivitis no tratada afecta al hueso y los tejidos alrededor del diente, que se inflaman, la sujeción del diente pierde eficacia y puede terminar cayéndose. Puedes darte cuenta de que tienes periodontitis porque se han formado abscesos en la boca, o porque tus encías se están retrayendo, entre otros síntomas.

                Sensibilidad dental: problemas dentales comunes

                La sensibilidad dental es una molestia o dolor en los dientes causado por el contacto de estos con determinado tipo de sustancias o por la temperatura de estas sustancias. En los dientes y en las encías sanas, el esmalte y el cemento protegen, respectivamente, a la dentina, una capa interior que contiene túbulos microscópicos. Si la dentina pierde la protección del esmalte o el cemento, estos túbulos permiten que el calor y el frío o los alimentos ácidos o pegajosos lleguen a los nervios y células dentro del diente, generando sensibilidad.

                Son muchas las razones que pueden generar una sensibilidad dental y, por tanto, son muchos los tratamientos posibles. Entre las posibles soluciones están las pastas de dientes desensibilizantes, el gel de flúor, obturación o incrustación, el injerto de encía o la endodoncia.

                Ven a vernos para prevenir estos problemas

                Ahora que comenzamos un nuevo año toca hacer balance, ¿hace cuánto que no te haces una revisión dental? Es recomendable visitarnos, aunque no notes ninguna molestia, una vez al año. Puede que estos problemas permanezcan ocultos en las primeras fases, sin dar señales, pero si los detectamos a tiempo podrás evitar males mayores.

                Recuerda que tu primera visita a Dental Class es totalmente gratuita, ¡te esperamos!

                Todo lo que debes saber sobre las muelas del juicio, ¿qué son? ¿qué hacer cuando salen?

                Todo lo que debes saber sobre las muelas del juicio, ¿qué son? ¿qué hacer cuando salen?

                Las muelas del juicio o cordales son los últimos molares en aparecer, normalmente al final de la adolescencia. Aunque estos dientes no suponen ninguna molestia cuando están libres de infección y correctamente alineados, con frecuencia representan un problema para nuestra salud bucodental y se hace aconsejable su extracción.

                Suelen ser motivo de consulta en la clínica a diario, un gran porcentaje de pacientes ha tenido alguna vez molestias en estos dientes. Es frecuente observar cordales retenidos y esto puede provocar dolor y daños en dientes contiguos. Y es que, la función de las muelas cordales o del juicio han evolucionado al largo del tiempo, convirtiéndose ahora en dientes de poca utilidad.

                ¿Qué son las muelas del juicio?

                Exactamente, las conocidas como muelas del juicio representan el tercer molar, también llamado cordal. Habitualmente existen 4 cordales, dos en el maxilar superior y dos en el maxilar inferior, y aparecen en último lugar en la boca. Suelen salir entre los 17 y 26 años, aunque pueden aparecer en edades más tempranas o mucho más adelante o incluso no hacerlo nunca, quedando retenidas en el hueso maxilar.

                Se llaman muelas del juicio ya que a la edad en que aparecen, las personas tienen supuestamente  un juicio más desarrollado y completo que cuando aparece el resto de la dentición definitiva.

                Este tipo de molares servían a nuestros antepasados para masticar cualquier tipo de alimento duro: carnes, raíces… En la actualidad nuestra dieta es mucho más blanda, nuestros maxilares ya no se desarrollan como antes. Por eso, estos dientes pueden no tener espacio para erupcionar, quedando retenidos y no realizando la función por la que existieron en tiempos pasados.

                ¿Qué hacer cuando salen?

                En ocasiones las muelas del juicio erupcionan perfectamente y no presentan ninguna amenaza. En otras, su retirada presenta más riesgos para el paciente que su propia conservación. En esos casos recomendamos no extraerlas y vigilarlas periódicamente para confirmar que no es necesario cambiar de criterio.

                Sin embargo, es más habitual que la propia erupción dental produzca molestias y/o que la falta de espacio o la imposibilidad de colocarse produzcan inflamación generando dolor y molestias en el paciente.

                muelas del juicio

                A medida que las muelas del juicio vayan emergiendo a través de tus encías, debes acudir a tu dentista de confianza para vigilar la presencia de los siguientes síntomas en tu boca:

                • Muelas del juicio que no están en la posición correcta pueden dejar que la comida quede atrapada. Esto da a las bacterias causantes de la caries oportunidad de crecer.
                • Muelas del juicio que no emergen adecuadamente, lo que puede dificultar el uso de seda dental entre las muelas del juicio y los molares adyacentes.
                • Muelas del juicio que han salido parcialmente pueden dar oportunidad a las bacterias de entrar en las encías e incitar infecciones. Esto asimismo puede causar dolor, hinchazón y rigidez en la mandíbula.
                • Muelas del juicio que no tienen sitio para salir pueden causar que los dientes vecinos se apiñen o se dañen.
                • Una muela del juicio que está incrustada puede formar un quiste en o cerca de la muela impactada. Esto puede dañar las raíces de los dientes adyacentes o destruir el hueso que sujeta tus dientes.

                Extracción de las muelas del juicio, ¿cuándo es necesario?

                Si se considera necesaria la extracción, la posición y estado de estos molares será el factor decisivo a la hora de determinar la dificultad de la intervención. Si han salido totalmente a través de la encía, el grado de dificultad será menor que en el caso de que estén bajo esta y totalmente sumergidas dentro del hueso maxilar.

                En todos los casos, la intervención se realiza con anestesia local y, en ocasiones, con sedación profunda. Recuerda que si esta situación te genera miedo o ansiedad disponemos de un tratamiento innovador, la sedación consciente, que hará el proceso más sencillo y cómodo para ti.

                La recuperación dependerá del grado de dificultad de la operación, pero es normal que los primeros tres primeros días tras la intervención tengas la cara algo inflamada y aparezca algún cardenal en la zona de la cara o cuello próxima a la muela extraída. Pasados unos días tras la extracción de las muelas del juicio, haremos una revisión para evaluar el estado y la correcta cicatrización de la zona tratada.

                Revísalas en Dental Class

                Sólo hay una forma de saber si es necesario extraer tus muelas del juicio o no con profesionalidad y precisión: que vengas para una primera revisión gratuita a nuestra clínica. Te haremos una exploración bucodental, una radiografía panorámica y podremos averiguar si es conveniente y de serlo cual es la mejor forma para que las muelas del juicio no te supongan ningún problema.

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